Si la persona tenia obligación de presentar la declaración, la respuesta es afirmativa, debe presentarse la declaración de la persona fallecida.
Como el IRPF tributa a año vencido, en el caso de que una persona obligada haya fallecido antes de poder presentar la declaración del ejercicio anterior, se deberá hacer por sus sucesores en los mismos plazos que el resto de los contribuyentes (1 de abril a 30 de junio).
Además, al año siguiente también se tendrá que hacer con un periodo impositivo desde el 1 de enero hasta el momento del fallecimiento.

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